
En estas fechas, la vida renace y nos invita a reflexionar, porque la Pascua de Resurrección nos recuerda que es posible empezar de nuevo, siempre con esperanza en que el amor, el perdón y la solidaridad florezcan en nuestros hogares.
A toda la comunidad en general y educativa en particular, que cada día entrega conocimiento con vocación y sacrificio, les deseamos paz y esperanza. A ustedes que permanentemente construyen el futuro en las aulas, incluso cuando el contexto nos duela.
Que este tiempo santo renueve sus fuerzas, abriéndonos a la luz de la Pascua para que nos ilumine, que esté presente en cada corazón, en la capacidad de dar vida y sobre todo de compartir en familia.