
El 28 de septiembre se celebra el Día del Rector, una fecha dedicada a honrar a la máxima autoridad ejecutiva y pedagógica de las instituciones educativas.
El origen de esta conmemoración se remonta al 28 de septiembre de 1930. En esa jornada, el Dr. Luis Posse presentó su renuncia como rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su dimisión fue un claro gesto de rechazo frente al golpe de Estado que derrocó al entonces presidente Hipólito Yrigoyen, erigiéndose como un acto de firme defensa de la autonomía institucional.
En la actualidad, la función de la rectoría trasciende ampliamente el control y la gestión administrativa. Los rectores actúan como verdaderos líderes pedagógicos que orientan, motivan y articulan el trabajo de todo el personal docente y no docente para alcanzar los objetivos de la escuela. Su visión y gestión diaria sientan las bases de la calidad formativa de las futuras generaciones.
Tal como subraya la campaña de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) Regional XI – Entre Ríos, esta fecha es el momento oportuno para reconocer y valorar el compromiso, la dedicación y el liderazgo de quienes conducen las escuelas.
Desde la rectoría, guían e inspiran a la comunidad para hacer posible una educación pública, inclusiva y de altísima calidad. A través de su labor diaria en la construcción de mejores instituciones, su trabajo no solo fortalece el sistema educativo, sino que transforma directamente las realidades y el futuro de sus estudiantes.